Categoría: Divagaciones
21 Junio 2007
Hace un par de días recibí en mi correo este texto, del tipo que se mandan en plan cadena que muchas veces pasas automáticamente de ellos.
Pero éste me llamó particularmente la atención porque me removió muchas cosas que tengo por ahí guardadas; estas palabras son una forma de expresiones y pensamientos que alguien escribió y me demuestran cuánto podemos ir madurando y cambiando a lo largo de los años, a lo largo de una vida...
A mí me gustó mucho, espero que quien lo lea a través de este blog, también le guste o al menos le haga pensar algo diferente...
Le llaman la "crisis del cuarto de vida". Te empiezasa sentir inseguro y te preguntas dónde estarás en un año o dos, pero luego te asustas al darte cuenta que apenas sabes dónde estás ahora.
Te empiezas a dar cuenta de que hay un montón de cosas sobre tí mismo de las que no sabías y que quizás no te gusten.
Te empiezas a dar cuenta de que tu círculo de amigos es más pequeño que hace unos años atrás.
Te das cuenta de que cada vez es más difícil ver a tus amigos y coordinar horarios por diferentes cuestiones: trabajo, estudio, pareja, etc... Y cada vez disfrutas más de esacervecita que sirve como excusa para charlar un rato.
Las multitudes ya no son "tan divertidas"... hasta a veces te incomodan. Y extrañas la comodidad de la escuela, de los grupos,de socializar con la misma gente de forma constante. Pero te empiezas a dar cuenta de que mientras algunos eran verdaderos amigos, otros no eran tan especiales después de todo.
Te empiezas a dar cuenta de que algunas personas son egoístas y que, a lo mejor, esos amigos que creías cercanos no son exactamente las mejores personas que has conocido, y que la gente con la que has perdido contacto resultan ser amigos de los más importantes para ti.
Ríes con más ganas, pero lloras con menos lágrimas,y con más dolor.
Te rompen el corazón y te preguntas cómo esa persona que amaste tanto te pudo hacer tanto mal. O quizás te acuestes por las noches y te preguntes por qué no puedes conocer a alguien lo suficientementeinteresante como para querer conocerlo mejor. Pareciera como si todos losque conoces ya llevan años de novios y algunos empiezan a casarse.
Quizás tú también amas realmente a alguien, pero simplemente no estás seguro de si te sientes preparado para comprometerte por el resto de tu vida.
Atraviesas por las mismas emociones y preguntas una y otra vez, y hablas con tus amigos sobre los mismos temas porque no terminas de tomar una decisión.
Los ligues y las citas de una noche te empiezan a parecer baratos, y emborracharte y actuar como un idiota empieza a parecerte verdaderamente estúpido. Salir tres veces por fin de semana resulta agotador y significa
mucho dinero para tu pequeño sueldo.
Miras tu trabajo y quizás no estés ni un poco cerca de lo que pensabas que estarías haciendo. O quizás estés buscando algún trabajo y piensas que tienes que
comenzar desde abajoy te da un poco de miedo. Tratas día a día de empezar a entenderte a ti mismo, sobre lo que quieres y lo que no.
Tus opiniones se vuelven más fuertes. Ves lo que los demás están haciendo y te encuentras a ti mismo juzgando un poco más de lo usual porque de repente tienes ciertos lazos en tu vida y adicionas cosas a tu lista de lo que es aceptable y de lo que no lo es.
A veces te sientes genial e invencible, y otras...solo, con miedo y confundido. De repente tratas de aferrarte al pasado, pero te das cuenta de que el pasado cada vez se aleja más y que no hay otraopción que seguir avanzando.
Te preocupas por el futuro, préstamos, dinero... y por hacer una vida para ti. Y mientras ganar la carrera sería grandioso, ahora tan solo quisieras estar compitiendo en ella.
Lo que puede que no te des cuenta es que todos los que estamos leyendo esto nos identificamos con ello. Todos nosotros tenemos "veintitantos" y nos gustaría volver a los 15-16 algunas veces.
Parece ser un lugar inestable, un camino en tránsito, un desbarajuste en la cabeza... pero TODOS dicen que
esla mejor época de nuestras vidas y no tenemos que desaprovecharla por culpa de nuestros miedos... Dicen que estos tiempos son los cimientos de nuestro futuro.
Parece que fue ayer que teníamos 16... ¿¡Entonces mañana tendremos 30!? ¿¿¿¡¡¡Así de rápido!!!???
HAGAMOS VALER NUESTRO TIEMPO... QUE NO SE NOS PASE!
La vida no se mide por las veces que respiras, sino por aquellos momentos que te dejan sin aliento...
servido por daminor
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8 Agosto 2006
+ç.ol.7u, 7ujm, mnhgtremnbvcxzxcvb.,mnbASDFGHJ+`POIUYTREWQ
Esto es lo que ocurre cuando ejerzo presión con un pincel para limpiar el teclado de mi ordenador. Demostrado queda que no es nada congruente lo que se consigue escribir y no tiene sentido alguno, a no ser que quien tenga una mente retorcida y le encanten los acertijos se crea que esos símbolos conjuntados de una forma casi al azar guarden un oscuro secreto... En fin, mentes para yodo, que diga, mentes para todo.
Si nos parásemos a pensar en cuáles serían las situaciones que se crearían una vez se ha ejercido presión sobre alguna superficie, crearíamos como mínimo tres realidades posibles, aunque eso sí, cada una con sus subíndices y superíndices a los que conduce jugar con presión.
La primera de las realidades puede ser perfectamente que la presión ejercida no altere los biorritmos ni la biomasa, ni la composición atómica. Quedaría toda ella en una absurda y sobrante experiencia incluida en las conversaciones de los viandantes un par de horas, que ni una tarde entera.
La segunda realidad posible, la preferida imagino que por todos, ahh no no, por todos no, por la mayoría que englobamos el todo, es la realidad positiva. Una realidad mejorada. Superados los altibajos del choque presiométrico, la superficie no sigue igual, ha continuado su camino pero no su curso, La realidad ha cambiado y se ha convertido en un algo que ayuda a que todo cambie y sea mejor, y se continúe por el nuevo curso.
La tercera realidad probable, la fatal, la menos deseada por todos, ay que no, por la mayoría que conformamos el todo, es la realidad negativa. ejercemos presión sobre una superficie y ya todo es nada, ya todo está disgregado y comienzan nuevos cauces ensuciados con las negruras terrestres y los tonos rojizos de la tierra madre. Si nos dicen que esa presión es para que la realidad sea positiva y cambie todo para nuestro bien... No, señores, no. todo cambiará para el bien de uno o dos que se colmarán de alegrías a la vez que encenderán los ojos a las piedrecitas más cercanas al riñón, que nos joden todo lo que quieren y nos amargan un dulce.
Ocurre que por mucho que se hable o se manifieste uno, por mucho que ejerzamos presión para que los rayos láser eliminen a las malditas piedras, son los glóbulos rojos los que son masacrados, rebajados, para finalomente ser amortajados en la fosa común llamada bazo, en la que ni siquiera una lápida recordará que pasó por algún cercano lugar en el que se ejerció la infatigable presíon.
La presión no es mala, si da como resultado una realidad positiva, e incluso si la realidad posterior es la realidad nula, en que no ha pasado nada y todo se ha olvidado, por lo menos ha habido algo que ha sido intentado por alguien. Pero no hablemos de presión cuando lo que queremos es que las realidades que nos rodean no se queden tan dentro de la mejor realidad posible, porque la nuestra, nuestra realidad, tiene que estar situada en el Monte Olimpo, monte superior a los seres humanos.
Porque no somos dioses y estamos en nuestra realidad, y los dioses, en la suya.
servido por daminor
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4 Agosto 2006
Si sentimos la necesidad de querer ayudar a alguien a veces es mejor pensarlo dos veces.
Sería más productivo encauzar esa energía que nos está resurgiendo en cosas, actitudes, proyectos, etc que en verdad están en condiciones de aceptar la llegada de esa energía que quiere servir para algo.
Pues si alguna vez esa energía no es aceptada, es mejor no desaprovecharla en lamentos o furias, sino más bien aprovecharla para alegrías y esperanzas.
Si no la quieren, ya no puedes seguir traspasando las barreras, por lo que para qué seguir preocupándote por algo por lo que ya te han dejado claro que no puedes hacer nada.
No es que te "resbale", simplemente es dejar que el cauce siga su curso, generamos energía por una sola vez, esa energía se va desviando según la trayectoria que se le quiera dar, por lo que si la frenan o la contaminan, para qué seguir contaminándola.
Empeñados en conseguir que la energía nacida en nosotros tenga buen puerto, sólo eso, o al menos intentarlo. No vamos a morir en el intento porque no merece la pena. Empleémosla en lo que verdaderamente necesitemos emplearla y usémosla de la mejor forma posible, ya que hoy estamos aquí en forma de humanos, y mañana tal vez estaremos allí en forma de relámpagos.
servido por daminor
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4 Agosto 2006
A ver a ver a ver a ver... hagamos el a ver... ¿o más bien se refería al haber?
En definitiva que una cosa no conlleva a la otra. A ver simplemente es qué pasará ahora, qué hemos de esperar, mientras que el haber pertenece a una cuenta, saneada o no, de cualquier persona o entidad empresarial.
Haber cosas las hay, como las brujas gallegas, que haberlas haylas, pero a ver quién es el o la que se atreve a decir que las ha visto. A ver, quién pecaría de listillo; yo creo que no muchos.
Si nos escuchamos a nosotros mismos: "a ver qué me toca hacer ahora", "tiene que haber algo por aquí", "a ver para qué me querrá ahora", "si es que no entiendo, a ver qué coño quiere que le busque, al no haber recopilado la información no le puedo preparar nada", "a ver qué leches me van a decir en la reunión del dichoso dossier de los piiiiiiiiiiiiiiiii". Sólo se le ocurre al habido por haber preparar tal cosa sin nada de datos ni tiempo por delante.
Si es que en los haberes a veces tienen que aparecer las gotas de sudor que nos exprimen, y hasta la última gota; a ver de dónde saco yo los líquidos necesarios para desparramarlos por toda la cancha de futbito o de basket, a ver. Si es que después me van a decir que no rindo nada. ¡¡Que se atrevan!!
A ver dónde podemos localizar al súper héroe que todos queremos, para que nos saque de los haberes y del a ver tan pesado e indisciplinado que te suelta quien menos derecho tiene. Por haber hay de todo, pero a ver quién me va a pagar a mí el haber que me corresponde. Tristeza de haber que poco durará en mi cuenta con tanto haber por ahí suelto en cuentas ajenas...
Pero mis haberes nadie me los quita, son todo el orgullo que tengo y de ellos a ver quién se burla; ¡¡que se atrevan!! Yo soy poseedor de esos haberes y que me los respeten, hasta mi jefe, que a ver si se entera de una vez de los haberes que tenemos los empleados con los que cuenta.
Ha cinco meses ni se me hubiese pasado por la cabeza que en nuestras vidas los haberes fuesen tan importantes, pero a ver quién dice que no, a ver. Ha cinco días tengo en la cabeza ciertos atributos que no la dejan tranquila. Ronchas que pican por todas partes, haberes insoportables que no son más que dolores de cabeza. ¡Entérate ya!
Mi haber está tranquilo en mi cabeza y en mi cuenta, y los haberes que poseo son dones y calificativos extraordinarios donde los haya, y de ello me siento orgulloso porque soy capaz de mucho, de lograr muchos haberes positivos para mis jefes sin que me los agradezcan, pero me da igual porque a ver quién me quita a mí lo bailado, baile que a ver quién me lo enseñó con el haber de la más sabia de las mentes si la hay. Que a ver dónde está porque tiene que haber alguna, ¡ya que tanto lo dicen!
servido por daminor
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3 Agosto 2006
Después de una larga ausencia... viene de nuevo la aparición. Después de un tiempo te apetecen las ganas de discernir y pasarte por los sitios más extraños y estrambóticos que se te puedan ocurrir.
Hay gas, gans y ganas.
Las ganas que desde el momento en que uno quiere, puede lograr lo que no creía que iba a conseguir.
Marcarnos retos nos sirven para continuar vivos en el tiempo, para sentir que servimos para algo, puesto que no siempre lo tenemos bienclaro.
Tener que cumplir un objetivo no es solamente llegar hasta él, sino pasar por toda una odisea para conseguirlo, para palparlo y sea realidad. Sentado en esta silla nos proponemos, unos de pie, otros sentados, y los que menos, desvariando en alguna que otra luna que no es la nuestra.
Sentado en esta silla creemos que el resultado de esa larga trayectoria recorrida puede que no signifique nada, pero para uno mismo va a ser el mundo, la galaxia, el universo.
Cuidado con el camino, que ya todos sabemos que no va a ser de rosas, sino más bien de rosas diabólicas colocadas por la mismísima Afrodita para que nos durmamos o desistamos de llegar a la luz, tan codiciada por todos, aunque lo neguemos.
Así es, queridos, queridas. Las largas ausencias se justifican con los largos sueños que nacen en nuestros lunáticos sentidos.
Las largas ausencias que nos permiten...
servido por daminor
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6 Febrero 2006
Cuando menos te lo esperas, la mano tenebrosa se hace a un lado y deja que te alejes de ella...

Y comienzas a ver claros en el mundo, claros que te enseñan su belleza y tus oportunidades...

Claros que te dicen que hay más puntos que tratar en tu vida, de la que tú eres el único o la única responsable...

Y aunque la mano tenebrosa siga ahí, tras de ti, te sigue dando qué pensar...

Pero, aunque estés muy atento a la tenebrosa y escondida articulación, te seguirán apareciendo claros...

Sólo tienes que darte cuenta de que, de una orilla a la otra, está el puente esperando para ayudarte a cruzar a través de su lomo...

Favor por el cual llegarás a la sabiduría que da el reconocimiento...

Y también tú podrás, después de haber cruzado, vivir, y ayudar a la vida...

Cuando menos te lo esperas... sucederá...
Para todos aquellos puentes lomo, y para las manos tenebrosas...
Camino Las Lagunetas - Utiaca (Barranco de La Mina, Vega de San Mateo, Gran Canaria).
servido por daminor
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30 Enero 2006
Cuando la serenidad invade nuestros cuerpos...

Nos suenan campanitas en la cabeza...

Pero por qué dejar de escucharlas, si lo que podemos hacer es algo maravilloso con ellas...

Porque tras la aplastante carga que continuamente va con nosotros...

Viene también, tras nosotros y acompañándonos... la calma...

Que con el temple del que somos capaces de sentir, nos ayuda a mantener las aguas tranquilas...

Aguas que fluyen desde dentro hacia afuera, para rebasar los obstáculos...

Y continuaremos de nuevo, con la tranquilidad de una tarde de frío invierno...

En el largo y sabio camino de la vida...
Barranco de Guiniguada, tramo desde utiaca hasta el Drago de Barranco Alonso (Vega de San Mateo - Santa Brígida).
servido por daminor
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12 Enero 2006
Hay veces en las que echamos en falta algo. Hay veces que cualquier cosa nos hace recordar algo y nos ponemos melancólicos e incluso nostálgicos.
Es raro sentirlo, que echas de menos algo, que te apetece volver atrás y recuperar lo que echas de menos para disminuir esa pequeña sensación de malestar, de bajona momentanea que te hace pensar.
Pero claro, las cosas son así y no se puede tener todo de por vida. A veces se pierde y a veces se gana. Sólo hay que saber aceptar el resultado lo mejor que se pueda; al menos, intentarlo.
Viendo una serie de televisión, la protagonista escuchaba un programa de radio en el que se hablaba del suicidio cayendo por un puente. Se decía, según estudios realizados con supervivientes, que la persona cuando se tiraba, no era consciente de lo que hacía. Sólo cuando llegaba a la tercera parte del trayecto a recorrer antes de llegar al suelo, se daba cuenta de que todo lo que había dejado atrás, todo, tenía solución, menos la caída en picado desde el puente. Irónico, ¿verdad?
Todo tiene solución menos un par de cosas, como se suele decir. Aquí, nuestro pasado juega un papel fundamental. Hemos de saber desprendernos de lo que nos rodea, de las cosas, de sentimientos, de personas... porque de lo contrario todo lo que haríamos sería lamentarnos hasta llegar a tirarnos por ese puente, y sería cuando nos daríamos cuenta de que todo hubiese tenido un arreglo si nos hubiéramos puesto a ello.
Si vivimos atados al pasado, no nos dejará vivir. Hemos de recordarlo, no vivirlo ni recuperarlo. Ya habrá oportunidades para arreglar lo que se rompió, pero sin forzar nada.
Así, hay veces en las que, al ponernos melancólicos, tenemos esas pequeñas alegrías dentro de nosotros que nos ayudan a recordar lo que fue bonito en el pasado, echándolo de menos hasta cierto punto, y no lamentándonos por no habernos tirado por el puente.
servido por daminor
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