Desde luego por lo que hay que pasar cuando ya uno es algo grandito y cada cual se va haciendo su hueco en la vida.
Resulta que el tiempo pasa y mi hermana se echa novio, y el tiempo sigue pasando y resulta que se casa con ese novio, el cual se convierte
ya y oficialmente en mi cuñado.
Pues muy bien, yo me alegro mucho por ellos. Pero lo que no me agrada para nada es que el tipo ese esté usurpando mi lugar de niño bonito y mimado en mi propia casa y con mis propios padres. ¡Que me engendraron a mí y no a él!
Qué remedio, una de tantas cosas que tengo que aguantar me paso justo este fin de semana pasado, en el almuerzo del domingo, que yo encima tenía un resacón que para qué explicar.
empezamos a servir la mesa y, cómo no, el plato del querindango está a rebosar, mientras que yo el mío me lo tuve que poner yo mismo, y por supuesto a mi gusto, que si me fío de la Margarita toda la comida es para otra barriguita...
A eso ya estoy acostumbrado, en fin, qué remedio.
Lo siguiente que ocurre es que mi padre fue a la nevera a buscar bebidas refrescantes y da la casualidad de que sólo había una Coca Cola y claro, ¿para quíen era la Coca Cola? Pues para el yernito que coma y que beba a gusto, mientras que a mí me parta un rayo y si me añulgo me asfixio. Vaya gracia. Al final el chuchimeque no quiso la Coca Cola, pero yo tampoco!! Soy demasiado orgulloso para caer tan bajo.
El colmo de los colmos es que al final de los colmos y de la comida servimos el postre, que era helado de tuti fruti, que está buenísimo, y daba la casualidad de que al niñín le encantaba ese helado precisamente.
Y no se imaginan lo que ocurrió. Pues que la suegra le jincó un pedassssso de helado en el plato que ni a su marido. Imagínense el mío. Con decir que el fondo del plato se veía.
Y encima y para el colmo de los colmos, tiene una fijación ya obsesiva
con las dichosas vacas. Niño vete al psico anda...
Nada, que tendré que emanciparme yo también para que mis padres sigan haciéndome los mimos cuando vaya a visitarlos a casa. Pero es que se está tan a gustito con ellos que... es un poco difícil decidirlo .
Es que tener cuñados para esto es hacerte el reino en otro lado y cuidarte de los destronadores.
5 comentarios
Escribe un comentario
« Recuerdos | Inicio | Lo que hay que ver »

No te preocupes Daminor que eso nos ocurre a todos al principio. Pero verás que una vez casado, o cazado, no se, los privilegios con los que lo camelaban desaparecen y se convierte en un esclavo más, como me pasó a mí con mi suegrita.
Al fin y al cabo, conociendo al vaquitófilo, no es tan malo como parece. Bueno retiro la última frase por si acaso.
Jajajajajaja!!! Muy bueno, hermanito, que sepas que a mí me pasa lo mismito cuando voy a casa de mis suegros, aunque al revés, la que pasa a un segundo plano soy yo, qué le vamos a hacer, quien tenga oídos que oiga.
Saluditos.
¡JAAAAAAAAAAAAAJJJJJJJAAAAAAAAJJJJJ! Serás cabrón... ¿Desde cuándo estás pergeñando la historia, desgraciao? ¡JAAAAAJJAJJJ! Se me saltan las lágrimas de la risa...
Ahora sé por qué Noli se estaba descojonando anoche leyendo tu blog mientras yo estaba haciendo aguas mayores (en realidad no eran aguas, porque no tengo diarrea).
Eso SÍ es cuñadofobia, y lo demás son gaitas }:)=)
Jajajaj muy bueno chaval, pero que muy bueno.
No dejes que te quiten tu trono coño. Pon tus normas.
Que queda una cocacola, abrela, escupe dentro y ya no se la beberá.
Que le ponen 2 raciones de comida a él, pues tu ponte 3.
Que a él le ponen postre, pues sutilmente se lo tiras al suelo.
Se ruin, perverso, pero nunca dejes que te quiten tu puesto de niño bonito, jajajaja
Saludos dami
Los celos te están carcomiendo, así es.
Jajajajajaja me he reído mucho imaginando cada una de las escenas, lo peor de todo y lo más seguro es que el "yernito" ni se ha dado por enterado de lo que te pasa, es más, creo que hasta te saludará muy efusivamente.
Deja la envidia hombre!!!!
Excelente post, eso suele pasar.
Saludos