Perdonar
Hace tiempo, por razones personales, necesitaba de alguna manera buscar una forma de perdonar a alguien por algo que hizo, que me afectó a mí y a otras personas. Por mi culpa fue, seguramente, que sucedieran las cosas, pero si la pared se hubiera dejado de escalar en ese punto, nada muy importantante, o al menos poco, hubiese pasado.
A quien primero culpaba fue a mí mismo. Visto de la ingenuidad con la que nací, a veces me merezco un par de cachetones por ignorante. Pero luego, analizando la situación, encontré a un culpable. Maldecía, odiaba incluso. Era tal la carga de culpa, resentimientos, coraje, rabia, que llevaba por dentro, que ya no podía más.
Tenía que buscar una manera de sacarlo todo para afuera, de desahogarme, de liberarme de ese peso tan malo y desagradable con el que iba a todos lados, pues parecía que todo el tiempo estaba de mal humor o desmotivado. Necesitaba explulsarlo. Me decidí a hacer algo y, cómo no, por aquí en Internet encontré algunos textos que me hicieron reflexionar y me ayudaron a aclararme un poco. No es que les hiciera caso al pie de la letra pero me ayudaron mucho en su momento. Trata de aspectos a los que yo sólo no hubiera llegado.
Hace un rato estaba recordando esos textos y los leí, y los publico porque de vez en cuando necesitamos reflexionar sobre este tipo de cosas y darnos cuenta de que no merece la pena estar mal pudiendo estar bien teniendo claras algunas ideas.
Espero que reflexionen sobre el texto y les sirva para algo, como me sirvió a mí.
El perdón es la regla de oro a través de la cual llegamos a conectar con nuestro ser. Es lo único que de verdad alivia y que de verdad sana. Muchas enfermedades mortales tienen que ver con el resentimiento, con la culpa. El perdón genera una sensación de absoluta libertad, porque nos permite desprendernos de esos sentimientos. Todas las enfermedades del aparato digestivo, tienen mucho que ver con la actitud de soltar, de desprendernos de las cosas, y no lo sabemos hacer. La verdadera posibilidad de redescubrirnos en términos de absoluta libertad, vienen a través del perdón.
Perdonar es un verbo, indica acción. Pero el hombre siempre se ha preguntado: ¿Cómo perdonar? Hay mucha gente que te dice «Yo ya perdoné», pero se encuentra con la persona perdonada o se enfrenta de nuevo a la misma situación y se eriza. No ha perdonado nada. El sentimiento permanece ahí, te lo dice tu cuerpo, tu energía, el recuerdo. He conocido a muchas personas que en un momento determinado de su vida tuvieron mucho dinero, se asociaron con alguien que provocó su ruina y que a continuación se pasaron veinte años lamentándolo. ¿Qué significa esto? Que prefirieron quedarse con el papel de víctima impotente y arruinada y no con el de persona emprendedora con potencial para hacer dinero que fueron antes de asociarse. Asumieron el papel de víctimas, se arruinaron y a partir de entonces el mensaje que transmiten es: «Te voy a demostrar el daño que me hiciste, y puedo llegar hasta lo último en mi vida, hasta la muerte para castigarte». Y resulta que la otra persona está disfrutando con el dinero; es gente que se daña a sí misma por el miedo a perdonar.
No se trata de la falsa noción de que perdón es presentarse de rodillas ante la otra persona. Es común esa noción de que perdonar es volver a meter en nuestra casa a la persona que a lo mejor nos sacó de ella. Pero no es eso. Perdonar es liberarnos de ese pensamiento, de ese recuerdo, y poner límites de una vez y decirle a esa persona: «Perfecto, fue maravilloso conocerte, hoy comprendo lo que me enseñaste -aunque uno no se lo diga así-, hoy comprendo la lección que me diste. Y ahora, gracias, pero no te quiero más en mi vida».
La idea real del perdón es llegar a sentir que nunca pasó, que nunca te hicieron daño porque en realidad nadie tiene capacidad para hacerte daño. Si alguien te hiere es porque has puesto tu poder en sus manos, y ese alguien no sabe qué hacer con ese poder y te agrede. Tu ser no puede sufrir ataques, y toda defensa que hagas en tu vida va en contra de tu paz. La paz comienza cuando dejamos de querer tener la razón.
El perdón es una llave que cierra ciclos. Independientemente de cómo actúes ante cualquier cosa, ante una institución o una persona, siempre terminarás perdonándote a ti mismo, porque fueron tus pensamientos los que crearon las energías hacia esa persona, institución o cosa.
No sea esclavo de su pasado, sumérjase en los sublimes mares, bucee por las profundidades y nade hacia horizontes lejanos. De ese modo regresará respetándose a sí mismo, con una nueva fuerza, con una experiencia singular, que al ser relatada hará olvidar el pasado.
Ralph Waldo Emerson
Perdonar no es olvidar, es recordar sin dolor, sin amargura, sin la herida abierta; perdonar es recordar sin andar cargando eso, sin respirar por la herida, entonces te darás cuenta que has perdonado.
Anónimo
Perdónaselo todo a quien nada se perdona a sí mismo.
Confucio
Se perdona en la medida en que se ama.
La Rochefoucauld
Aprende a olvidar. El olvido te libera de la venganza y es una manera sutil de perdón.
Facundo Cabral
Perdonar es tomar la decisión de ver más allá de los límites de la personalidad de otra persona, de sus miedos, idiosincracias, neurosis y errores, la decisión de ver una esencia pura, no condicionada por historias personales, que tiene una capacidad limitada y siempre es digna de respeto y amor.
Robin Casarjian
Si acaso todos los hombres nos reconociéramos como hijos pródigos, podríamos vivir la experiencia fuerte del amor misericordioso del Padre.
Alicia Beatriz Angélica Araujo
Si no perdonas por amor, perdona al menos por egoísmo, por tu propio bienestar.
Dalai Lama
Perdone y Permítase la Felicidad
¿Cuántos años más piensa vivir soportando el dolor que le provoca el recuerdo de esa herida? Seguramente ignora que esa barrera que le aleja de la felicidad, también le va convirtiendo en un ser insensible y puede llevarle a caer en adicciones o sufrir un paro cardiaco.
De acuerdo a la terapeuta Annabella Alarcón de Romero, "el perdón nos da paz interior para poder estar equilibrados y manejar nuestras emociones; si no se sabe controlar una ira le puede dar infarto, si tiene una tristeza muy grande o una alegría le puede dar diabetes".
El enojo es algo emocional pero incide en el funcionamiento físico de su organismo ya que cuando se enoja la reacción es igual a cuando está estresado: tensión muscular, alteraciones en la circulación, constricción arterial, rechinido de dientes, pesadillas e insomnio.
Una necesidad espiritual
Inevitablemente perdonar está relacionado con el aspecto espiritual y no con religión, lo que se hace evidente en los enfermos terminales de cualquier creencia, quienes antes de morir conceden o solicitan perdón. En su libro Autoliberación interior, Anthony de Mello, explica la espiritualidad como la terapia que va directamente a la raíz del problema y busca romper con las barreras que no dejan a la persona actuar libremente.
De cualquier manera, el perdón ha sido predicado por todas las religiones, como el proceso mediante el cual es posible sanar el alma y vivir a plenitud. Todos los seres humanos son parte del juego y mientras unos hieren adrede, en la mayoría de casos se trata de una actitud equívoca adoptada por personas con ciertas deficiencias.
Por amor propio
La tendencia cultural es la de buscar culpables y acusar, incluso las personas alrededor influyen con comentarios como "no seas tonta" o "no puedes olvidar lo que ella te hizo". Tampoco existe alguien que esté biológicamente programado para perdonar, mientras que la venganza, como parte del instinto animal, sí responde a uno de los deseos comunes entre los seres humanos.
Será más fácil para quien perdona a otro, el perdonarse a sí mismo y aprender que sus errores son parte del pasado. Actitud que se observa contraria en quienes caen en una adicción, se condenan por eso y culpan a quien les hizo daño.
Perdonar no resulta fácil pero la falta de indulgencia afecta toda la vida y el dolor se convierte en una combinación de sentimientos negativos que se experimenta a diario. Por esta razón, Alarcón se refiere al perdón como "el amor más grande para nosotros mismos porque nos liberamos".
¿Por qué perdonar?
Perdonar no es una decisión que se toma de la noche a la mañana, pero sí puede convertirse en una actitud para toda la vida con beneficios como:
• No molestarse por la actitud de los demás o situaciones poco importantes.
• Habilidad para comprender acontecimientos futuros y perdonar.
• Mayor autoestima, seguridad y valoración de sí mismo.
• Capacidad para reconocer y perdonar sus propios errores.
• Ser un buen oyente y estar en capacidad para orientar a otras personas en situaciones similares. Humildad y paz interior.
• Menos posibilidades de trastornos emocionales como neurosis, depresiones, ansiedad, adicciones, anorexia o, físicas como artitris, estreñimiento, ataques al corazón, gastritis, úlceras, etcétera.
• Capacidad para manejar emociones y sentimientos.
¿COMO PERDONAR?
Mariah Burton Nelson, autora de El corazón incomprendido - 5 claves para el perdón y la libertad, ha establecido los siguientes pasos para perdonar:
1. Hacer conciencia: Requiere recordar y analizar
quién fue el agresor y por qué.
2. Validar el acto: Consiste en conversar con una
persona de confianza, objetiva, capaz de escuchar,
analizar la situación y dar un buen consejo. De preferencia debe recurrirse a un profesional.
3. Compasión: Significa esforzarse para ver al agresor como un ser humano, tratar de comprender lo que le llevó a causar daño. Esto no significa sentirse superior y con derecho a juzgar y culpar porque sería caer en un círculo vicioso.
4. Humildad: Es necesario eliminar el orgullo que actúa como una barrera antes de ceder el perdón.
5. Perdonarse a sí mismo: Significa reflexionar sobre los errores propios, ya se hayan cometido consciente o inconscientemente, perdonarse y superarlos. Este acto debe corresponder a un proceso de aceptación de sí mismo.
Para Burton el paso más importante es el tener
compasión, pues debe cambiarse la imagen del agresor por la de un ser humano y, por tanto, los sentimientos y la reacción hacia éste.
NO DUDE EN HACERLO
1. Cuestione su actitud para desbloquear su mente,
cambiar su posición y abrirse a la idea del perdón. 2. Si acostumbra sentirse herido por pequeñeces, determine por qué surge el malestar. Tal vez descubra que no vale la pena el enojo.
3. Vea las cosas desde afuera, no insista en el papel de víctima y observe su caso como si se tratara de un amigo.
4. Si reconoce que usted es quien tiene mayor culpabilidad, no se quede con la molestia, perdónese a sí mismo y después explique su situación a la otra persona.
5. Considere la existencia de una fuerza superior, con la cual es posible vencer cualquier dolor, renovarse interiormente y seguir adelante.
NO INSISTA
1. No luche contra la realidad, ya no puede cambiar
las cosas que sucedieron ayer, pero tiene un presente que puede modificar y un futuro con nuevas oportunidades.
2. No culpe a los demás por sus reacciones. Si se considera ofendido, no sea usted quien responda saliéndose de sus casillas.
3. No se autoengañe insistiendo estar en la posición correcta y creyéndose todas sus ideas, porque podría caer en prejuicios, temores escondidos o caprichos.
4. No enjuicie a los demás presumiendo tener capacidad para analizar la situación y los personajes.
5. No se quede con sentimientos negativos en su interior porque éstos se acumulan y el daño es mayor.

Simplemente soy. Con mis cualidades y mis defectos. Querido por algunos y detestado por otros. Admirado por unos y detractado por otros...
Soy como son todos los demás seres. Un ser más en este mundo.
Filósofo, soñador, acuariano... Con unos kilillos de más, claro.
Quien me conoce no me olvida... Así que, si quieres conocerme ya sabes.
memoria dijo
No Hagas, y no tendrás que pedir Perdón. Me parece mucho más simple y facil de realizar.
14 Septiembre 2005 | 10:38 PM