Ya no sé ni dónde estoy
Debido al tipo de trabajo que desarrollo para ganarme el sueldo, tengo que hacer una pequeña diversidad de actividades a lo largo de mi jornada laboral.
Yo ya sabía a qué me exponía cuando acepté trabajar donde estoy. Pero de ahí a tener que desarrollar tantas cosas casi a la vez, y tan diferentes unas de otras, que a veces me siento tan descentrado que me resulta un poco difícil poder centrarme para hacer lo que tengo que hacer. La verdad que muy rutinario no es esto...
Bueno, lo digo porque desde hace un par de meses estoy que no paro de trabajar, con horarios un poco extraños y haciendo horas como un bobo. Primero con las fiestas patronales de mi pueblo tengo que actuar de animador, organizador, limpiador, basurero y un largo etcétera.
A continuación, debido a la desaparición temporal de bastante personal importante en mi medio natural laboral por eso que se le llama vacaciones, a mí parece que como por arte de magia me ascienden de categoría profesional o me hacen trabajar bastante bastante bastante bastante bastante bastante.
Nada, que he pasado por la vicaría del notificador oficial, por la del o la secretario/a de tantas personas, por responsable de tantas actividades culturales, lúdicas y deportivas, coordinador de una revista cultural y de unas jornadas de patrimonio, que lo que pasa es que ya no sé dónde tengo la cabeza.
En estos precisos momentos estoy actuando de bibliotecario en la Biblioteca municipal, tras una escueta lección de 5 minutos para aprender cómo funciona el mundo de los ratoncillos de biblioteca.
En fin, no creo que para nada sea perjudicial para mi salud, es más, creo que es beneficioso para saber desenvolverme en las futuras situaciones profesionales y también personales que me surgirán. Pero lo que aquí quiero plasmar es que hay veces en las que no nos dan tiempo para cambiar el chip y desconectar de una cosa para arrancar y seguir en otra, porque simplemente hay que hacerlo, por ejemplo, para ya. Y eso cuesta.

Simplemente soy. Con mis cualidades y mis defectos. Querido por algunos y detestado por otros. Admirado por unos y detractado por otros...
Soy como son todos los demás seres. Un ser más en este mundo.
Filósofo, soñador, acuariano... Con unos kilillos de más, claro.
Quien me conoce no me olvida... Así que, si quieres conocerme ya sabes.
yeyo dijo
Me suena bastante. Cuando era prostituto, que diga, sustituto, tenía que acomplarme a todo como los coches deportivos (en menos de 5 segundos). Además, también estaba "para todo"... Cuídate y procura no estresarte.
Un saludo.
19 Octubre 2005 | 09:35 AM