La tormenta tropical Delta
De verdad parece que vamos a tener que empezar a acostumbrarnos a estos fenómenos. Parece que cada vez hay más posibilidades de que Canarias sufra este tipo de catástrofes naturales.
Hasta en esto ya nos estamos pareciendo a los norteamericamos, lo que hay que aguantar. Y eso que sólo nos tocó, que si llega a entrar de lleno nos destroza todo vamos.
Va siendo hora de que el que no quiere abrir los ojos porque no le interesa lo vaya haciendo ya y haga un poquito más de caso a actos mundiales como el tan famoso Protocolo de Kioto que a saber si se pondrá en marcha al completo algún día, pero bueno, así nos va. Nosotros somos los causantes de estas cosas y nosotros le damos la espalda. Qué guay, increíble, me encanta. Es que desde luego...
A ver si nuestros tataranietos y sucesivos podrán ver lo que nosotros o, al contrario, tendrán que vivir en cápsulas aisladas del exterior porque ni el aire será respirable. Se matarán unos a otros por conseguir un vaso de agua o incluso traicionarán a sus principios simplemente por querer seguir vivos. No hay ningún derecho.
El derecho a la vida es tan importante como el derecho y la obligación de mantener lo que tenemos para continuar existiendo. Algo por ahí hay que se llama DESARROLLO SOSTENIBLE, que a alguno que otro no le va porque ya estará muerto cuando las verdaderas catástrofes que podrían pasarnos ocurran en ese futuro presente.
No quiero negativo para estas cosas, que si no terminaría loco, simplemente pienso que algo está pasando en nuestro Planeta Tierra y tenemos que ser conscientes de ello para intentar cambiar en la medida de lo posible los efectos que los propios humanos provocan y no perderlo todo.

Simplemente soy. Con mis cualidades y mis defectos. Querido por algunos y detestado por otros. Admirado por unos y detractado por otros...
Soy como son todos los demás seres. Un ser más en este mundo.
Filósofo, soñador, acuariano... Con unos kilillos de más, claro.
Quien me conoce no me olvida... Así que, si quieres conocerme ya sabes.
adastra dijo
Siempre he dicho que las infraestructuras en Canarias están pensadas para «catástrofe cero», como si aquí no lloviera, no hiciera viento, ni nada de nada. Y una leche, vamos.
El día en que se nos caiga encima una bien gorda, cosa probable según se va viendo la evolución de las tormentas tropicales en esta parte del Atlántico, nos vamos a cagar. Acabaremos todos en la marea.
Tiene gracia, estoy poniendo el comentario y en estos momentos estás justo detrás de mí guardando el portátil, jijiji.
4 Diciembre 2005 | 03:04 PM