Así, no se puede
Es que de verdad, lo que hay que ver. Que para verlo, mejor quedarse en casa tranquilito. Para qué entonces buscarnos esas preocupaciones, esos problemas, que nos quitan el sueño.
No se puede, no. Mejor es cerrar los ojos y hacer como si no hubiésemos visto nada. ¡Pues no! Hay que tenerlos bien abiertos y hablar y decir y comentar y... y de todo. Porque no es plan que vayan por la vida riéndose de nosotros, el pobre que se las ingenia para salir adelante. Pues ese pobre debe intentar mantenerse erguido y defender lo que considere necesario y protegerse de los manipuladores. Será pobre, pero no tonto, y mucho menos estúpido.
Es que de verdad, mejor alejarse de los que, por otra parte, te hacen ver que son geniales y están contigo, pero lo que en realidad parece que hacen es arrancarte los ojos y clavarte el puñal por la espalda una y otra vez. Es que así, no se puede. Por eso, mejor quedarse en casa, que ya vendrán otros tiempos, otras situaciones y otras personas, que están entrando por la puerta que se deja abierta; y a los que no se deja entrar, pues no entran.
Indignación, que así no se puede. Imposible continuar de esta forma, que no. Maldita la hora en que te involucras en esto o en aquello, maldita la hora en que te relacionas con éste o con el otro; si al final todo no es más que una tragedia griega. Mejor los dejamos de lado y seguimos por nuestra orilla, nos tomamos la ambrosía y continuamos; un poco drástico, verdad.
Dejamos de lado la verdad muchas veces por propia voluntad, no queremos verla, no la aceptamos, pero está ahí. Los demás se creen que su verdad es la cierta, pero no. La verdad de cada uno es tan respetable como la del otro, y así ha de ser, respetada. Y no montar los espectáculos de turno y las reclamaciones y las burlas y las falsedades y las... en fin, que así no se puede.
Gracias que dejamos atrás al darnos cuenta, gracias que marcamos las distancias, gracias que seguimos por nuestra cuenta, gracias a muchas cosas es por lo que seguimos adelante. Por lo que dábamos gracias antes, damos ahora algunas penas. Por lo que damos gracias ahora, damos gracias por haberlo conseguido. Y por lo que daremos gracias a saber en cuánto tiempo, no sabemos por qué razón las daremos.
Así, no se puede. Es que de verdad...

Simplemente soy. Con mis cualidades y mis defectos. Querido por algunos y detestado por otros. Admirado por unos y detractado por otros...
Soy como son todos los demás seres. Un ser más en este mundo.
Filósofo, soñador, acuariano... Con unos kilillos de más, claro.
Quien me conoce no me olvida... Así que, si quieres conocerme ya sabes.