Ayer
Un día como ayer, un 27 de Enero de 2006, te fuiste. Un día como hoy, te irás para siempre. Pero sólo marcharás en cuerpo, porque toda tú estarás con todos nosostros, con los que significaste algo en algún momento de nuestras vidas.
Eras especial para cada uno, para todos. Siempre tenías esa sonrisa con la que contestarnos. Esa alegría, esas ganas de vivir.
Eras especial, nos ayudabas, nos hablabas, y no es justo. No merecías morir, o al menos, ahora. Tenías mucho que dar aún, tenías mucho por hacer; como mujer, como madre, como profesora, como amiga...
Todos los que pasamos por tus manos, de alguna forma salimos marcados por ti. Tú eras diferente, especial. Por eso, te estoy muy agradecido cuando pasé por tus manos y me ayudaste. Te comportaste como una perfecta amiga y consejera, cuando yo estaba en uno de esos malos momentos por los que pasamos.
Fue sólo una vez, pero suficiente como para quererte y no olvidarte. Para quedarme marcado por ti.
Aunque después ya no tuvimos ese contacto diario, siempre cada vez que nos veíamos saludabas, y sonreías. Y no lo olvido. Y nadie lo olvidará.
Si hubieses visto a todos esos chicos y chicas que estaban allí, acompañándote, frustrados, llorosos, tristes y rabiosos porque te fuiste, estarías muy orgullosa de ellos. Seguro los has visto, y estás muy orgullosa de tus alumnos, de tus chicos. Ellos nunca te olvidarán; los que fueron tocados por tu ser especial, no te olvidarán. Y yo, tampoco te olvidaré.
Kety, no nos olvides tú tampoco...

Simplemente soy. Con mis cualidades y mis defectos. Querido por algunos y detestado por otros. Admirado por unos y detractado por otros...
Soy como son todos los demás seres. Un ser más en este mundo.
Filósofo, soñador, acuariano... Con unos kilillos de más, claro.
Quien me conoce no me olvida... Así que, si quieres conocerme ya sabes.
Lidia dijo
Siempre se van antes de tiempo aquellos que deberían quedarse mas de la cuenta, un abrazo :)
29 Enero 2006 | 01:55 PM