A ver a ver a ver a ver... hagamos el a ver... ¿o más bien se refería al haber?
En definitiva que una cosa no conlleva a la otra. A ver simplemente es qué pasará ahora, qué hemos de esperar, mientras que el haber pertenece a una cuenta, saneada o no, de cualquier persona o entidad empresarial.
Haber cosas las hay, como las brujas gallegas, que haberlas haylas, pero a ver quién es el o la que se atreve a decir que las ha visto. A ver, quién pecaría de listillo; yo creo que no muchos.
Si nos escuchamos a nosotros mismos: "a ver qué me toca hacer ahora", "tiene que haber algo por aquí", "a ver para qué me querrá ahora", "si es que no entiendo, a ver qué coño quiere que le busque, al no haber recopilado la información no le puedo preparar nada", "a ver qué leches me van a decir en la reunión del dichoso dossier de los piiiiiiiiiiiiiiiii". Sólo se le ocurre al habido por haber preparar tal cosa sin nada de datos ni tiempo por delante.
Si es que en los haberes a veces tienen que aparecer las gotas de sudor que nos exprimen, y hasta la última gota; a ver de dónde saco yo los líquidos necesarios para desparramarlos por toda la cancha de futbito o de basket, a ver. Si es que después me van a decir que no rindo nada. ¡¡Que se atrevan!!
A ver dónde podemos localizar al súper héroe que todos queremos, para que nos saque de los haberes y del a ver tan pesado e indisciplinado que te suelta quien menos derecho tiene. Por haber hay de todo, pero a ver quién me va a pagar a mí el haber que me corresponde. Tristeza de haber que poco durará en mi cuenta con tanto haber por ahí suelto en cuentas ajenas...
Pero mis haberes nadie me los quita, son todo el orgullo que tengo y de ellos a ver quién se burla; ¡¡que se atrevan!! Yo soy poseedor de esos haberes y que me los respeten, hasta mi jefe, que a ver si se entera de una vez de los haberes que tenemos los empleados con los que cuenta.
Ha cinco meses ni se me hubiese pasado por la cabeza que en nuestras vidas los haberes fuesen tan importantes, pero a ver quién dice que no, a ver. Ha cinco días tengo en la cabeza ciertos atributos que no la dejan tranquila. Ronchas que pican por todas partes, haberes insoportables que no son más que dolores de cabeza. ¡Entérate ya!
Mi haber está tranquilo en mi cabeza y en mi cuenta, y los haberes que poseo son dones y calificativos extraordinarios donde los haya, y de ello me siento orgulloso porque soy capaz de mucho, de lograr muchos haberes positivos para mis jefes sin que me los agradezcan, pero me da igual porque a ver quién me quita a mí lo bailado, baile que a ver quién me lo enseñó con el haber de la más sabia de las mentes si la hay. Que a ver dónde está porque tiene que haber alguna, ¡ya que tanto lo dicen!
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