Si sentimos la necesidad de querer ayudar a alguien a veces es mejor pensarlo dos veces.
Sería más productivo encauzar esa energía que nos está resurgiendo en cosas, actitudes, proyectos, etc que en verdad están en condiciones de aceptar la llegada de esa energía que quiere servir para algo.
Pues si alguna vez esa energía no es aceptada, es mejor no desaprovecharla en lamentos o furias, sino más bien aprovecharla para alegrías y esperanzas.
Si no la quieren, ya no puedes seguir traspasando las barreras, por lo que para qué seguir preocupándote por algo por lo que ya te han dejado claro que no puedes hacer nada.
No es que te "resbale", simplemente es dejar que el cauce siga su curso, generamos energía por una sola vez, esa energía se va desviando según la trayectoria que se le quiera dar, por lo que si la frenan o la contaminan, para qué seguir contaminándola.
Empeñados en conseguir que la energía nacida en nosotros tenga buen puerto, sólo eso, o al menos intentarlo. No vamos a morir en el intento porque no merece la pena. Empleémosla en lo que verdaderamente necesitemos emplearla y usémosla de la mejor forma posible, ya que hoy estamos aquí en forma de humanos, y mañana tal vez estaremos allí en forma de relámpagos.